Denna se movía entre la multitud con lenta elegancia. No era la rigidez que pasa por distinción en escenarios selectos, sino una desenvoltura natural. Los gatos no piensan en estirarse, sino que se estiran. Los árboles simplemnete oscilan sin el esfuerzo de moverse. Denna se movía así.
La alcancé tan deprisa como pude sin llamar su atención.
-Discúlpe, señorita.
Denna se volvió, y su rostro se iluminó al verme.
-¿Si?
-Normalmente nunca abordaría así a una mujer, pero no he podido evitar fijarme en que tiene usted los ojos de una dama de la que una vez estuve locamente enamorado.
-es una pena amar solo una vez- Dijo ella, y su sonrisa traviesa dejó entrever sus blancos dientes-. He oído decir que hay hombres que consiguen amar dos veces, e incluso más.
Ignoré la burla.
-Yo solo he delirado una vez. Nunca volveré a enamorarme.
Denna adoptó una expresión dulce y apoyó suavemente una mano en mi brazo.
-¡Pero hombre! Esa mujer debió de hacerle mucho daño .
-Cierto, me hirió de varias maneras.
-Pero eso tan solo era de esperar- dijo con naturalidad- ¿Cómo no iba a amar una mujer a un hombre tan apuesto como usted?
-No lo sé -dije con modestia-.Pero creo que no me amaba, porque me atrapó con una sonrisa adorable, y luego desapareció sin decir palabra. Como el rocío bajo la débil luz del amanecer.
- Como un sueño al despertar- añadió Denna con una sonrisa.
-Como una doncella feérica deslizándose entre los árboles.
Denna se quedó callada un momento.
-Esa mujer debía ser verdaderamente maravillosa para enamorarlo tanto-dijo entonces mirándome con seriedad.
-Era incomparable.
-¡Bueno!- Adoptó un tono más jovial-. Todos sabemos que a oscuras todas las mujeres son igual de altas.- Soltó una risita y me hincó el codo en las costillas con complicidad.
-Eso no es cierto-dije con firme convicción.
-Está bien-dijo ella lentamente-. Supongo que tendré que creer lño que me dice.- Volvió a mirarme-. Quizá algún dia logre convencerme .
Me sumergí en el castaño profundo de sus ojos.
-Esa ha sido siempre mi gran esperanza.
Denna sonrió, y me dio un vuelco el corazón-
-Mantenla. -Deslizó un brazo en la curva del mío y echó a andar a mi lado-. Porque sin esperanza, ¿qué nos queda?
-Discúlpe, señorita.
Denna se volvió, y su rostro se iluminó al verme.
-¿Si?
-Normalmente nunca abordaría así a una mujer, pero no he podido evitar fijarme en que tiene usted los ojos de una dama de la que una vez estuve locamente enamorado.
-es una pena amar solo una vez- Dijo ella, y su sonrisa traviesa dejó entrever sus blancos dientes-. He oído decir que hay hombres que consiguen amar dos veces, e incluso más.
Ignoré la burla.
-Yo solo he delirado una vez. Nunca volveré a enamorarme.
Denna adoptó una expresión dulce y apoyó suavemente una mano en mi brazo.
-¡Pero hombre! Esa mujer debió de hacerle mucho daño .
-Cierto, me hirió de varias maneras.
-Pero eso tan solo era de esperar- dijo con naturalidad- ¿Cómo no iba a amar una mujer a un hombre tan apuesto como usted?
-No lo sé -dije con modestia-.Pero creo que no me amaba, porque me atrapó con una sonrisa adorable, y luego desapareció sin decir palabra. Como el rocío bajo la débil luz del amanecer.
- Como un sueño al despertar- añadió Denna con una sonrisa.
-Como una doncella feérica deslizándose entre los árboles.
Denna se quedó callada un momento.
-Esa mujer debía ser verdaderamente maravillosa para enamorarlo tanto-dijo entonces mirándome con seriedad.
-Era incomparable.
-¡Bueno!- Adoptó un tono más jovial-. Todos sabemos que a oscuras todas las mujeres son igual de altas.- Soltó una risita y me hincó el codo en las costillas con complicidad.
-Eso no es cierto-dije con firme convicción.
-Está bien-dijo ella lentamente-. Supongo que tendré que creer lño que me dice.- Volvió a mirarme-. Quizá algún dia logre convencerme .
Me sumergí en el castaño profundo de sus ojos.
-Esa ha sido siempre mi gran esperanza.
Denna sonrió, y me dio un vuelco el corazón-
-Mantenla. -Deslizó un brazo en la curva del mío y echó a andar a mi lado-. Porque sin esperanza, ¿qué nos queda?
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