miércoles, 14 de mayo de 2014

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Denna se movía entre la multitud con lenta elegancia. No era la rigidez que pasa por distinción en escenarios selectos, sino una desenvoltura natural. Los gatos no piensan en estirarse, sino que se estiran. Los árboles simplemnete oscilan sin el esfuerzo de moverse. Denna se movía así.
La alcancé tan deprisa como pude sin llamar su atención.
-Discúlpe, señorita.
Denna se volvió, y su rostro se iluminó al verme.
-¿Si?
-Normalmente nunca abordaría así a una mujer, pero no he podido evitar fijarme en que tiene usted los ojos de una dama de la que una vez estuve locamente enamorado.
-es una pena amar solo una vez- Dijo ella, y su sonrisa traviesa dejó entrever sus blancos dientes-. He oído decir que hay hombres que consiguen amar dos veces, e incluso más.
Ignoré la burla.
-Yo solo he delirado una vez. Nunca volveré a enamorarme.
Denna adoptó una expresión dulce y apoyó suavemente una mano en mi brazo.
-¡Pero hombre! Esa mujer debió de hacerle mucho daño .
-Cierto, me hirió de varias maneras.
-Pero eso tan solo era de esperar- dijo con naturalidad- ¿Cómo no iba a amar una mujer a un hombre tan apuesto como usted?
-No lo sé -dije con modestia-.Pero creo que no me amaba, porque me atrapó con una sonrisa adorable, y luego desapareció sin decir palabra. Como el rocío bajo la débil luz del amanecer.
- Como un sueño al despertar- añadió Denna con una sonrisa.
-Como una doncella feérica deslizándose entre los árboles.
Denna se quedó callada un momento.
-Esa mujer debía ser verdaderamente maravillosa para enamorarlo tanto-dijo entonces mirándome con seriedad.
-Era incomparable.
-¡Bueno!- Adoptó un tono más jovial-. Todos sabemos que a oscuras todas las mujeres son igual de altas.- Soltó una risita y me hincó el codo en las costillas con complicidad.
-Eso no es cierto-dije con firme convicción.
-Está bien-dijo ella lentamente-. Supongo que tendré que creer lño que me dice.- Volvió a mirarme-. Quizá algún dia logre convencerme .
Me sumergí en el castaño profundo de sus ojos.
-Esa ha sido siempre mi gran esperanza.
Denna sonrió, y me dio un vuelco el corazón-
-Mantenla. -Deslizó un brazo en la curva del mío y echó a andar a mi lado-. Porque sin esperanza, ¿qué nos queda?

Mi mundo, tu mundo, el mundo.

Te despiertas un día, ya son muchos días, piensas.
No te quieres despertar, como de costumbre, ya que nada más sacar un pié de la cama el frío viene a ti.
Pero te levantas.
Vas al cuarto de baño, te miras al espejo y te ves hecho mierda, ves la mierda de persona que eres y lo mierda que son el resto. No quieres salir a la calle y volver a vivir lo de ayer.
Pero sales.
Llegas a clase/ trabajo y te ves rodeado de gente, algunas de esas personas ni te van ni te vienen, otras te importan mucho, pero te das cuenta de que la mayor parte son más victimas de todo, del mundo, de la moda, de ellos mismos... En verdad no quieres ser simpática, simplemente mandarlo todo a la mierda.
Pero sonríes.
Hora de llegar a casa, pasar tiempo con tu amada familia y sentirte querida, en ese momento te das cuenta de que el significado que tenias de familia era otro, pero siempre todos enfadados, la convivencia es mala. En realidad no quieres quedarte allí, te apetece como mínimo darte una vuelta, relajarte... Respirar.
Pero te quedas.
Pasa tu tarde, aburrida, monótona, completa de remordimientos de consciencia por millones de cosas que tenias que hacer y no has hecho. No quieres ser un fracaso en tu vida futura, quieres ser como los demás y tener un trabajo, estar formado en algo que en verdad no te gusta y trabajar en un trabajo que te amargue la existencia, o no trabajar. 
Pero te quedas dormida.
Te despiertas a las 9 de la noche, con la cena por delante, piensas en qué has hecho durante todo el día y la palabra que lo define es una; nada. Cenas, haces un rato el paripé de que tienes vida social o algo. No quieres dormir todavía, aún es temprano y podrías ver una película o algo semejante.
Pero te vas a la cama.
Estas en la cama, apunto de dormirte, en ese estado en el que no puedes dormirte del todo y para ello te pones a pensar. Hasta que te pones a profundizar más y mas sobre tu día a día,
y te das cuenta de que es una mierda, de que solo haces cosas que no quieres hacer, de que toda tu vida la controlan un sistema y una gente que ni conoces, que te dejas manipular pero no te importa, tienes la moda como principal preocupación, así como los vínculos sociales y demás. En ese momento en el que te das cuenta de que no quieres seguir viviendo, de que este mundo no es más que un desorden, una basura, piensas en cambiar el mundo de alguna forma, miras esa posibilidad pero es algo inverosímil teniendo en cuenta que solo eres uno más, entonces piensas en acabar con toda tu mierda.
Pero vives.