martes, 24 de noviembre de 2015

Vamos nadando por el mar de los suspiros, vamos cambiando, pensando,
sintiendo.
Sin querer siquiera tragamos agua, y ni nos damos cuenta; el mar tiene demasiado movimiento.
Y seguimos, obviando cada calambre que nos deja inmóviles durante el parpadeo de antes de seguir hacia adelante.
Nos preguntamos si realmente tiene importancia vivir una pausa dentro de este caos en forma de corriente marina. El miedo nos inunda y escuchamos los oscuros abismos que están bajo tus pies, recuerdas los momentos que te dejan con la cara mojada y equilibramos los sentimientos contradictorios.
Seguimos, siempre hacia adelante, siempre hacia adentro:
Donde perdemos la consciencia y el equilibrio nos traiciona.

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